Al servicio de la ciudadanía

Chile lo construimos entre todos

Mi historia

El recorrido que ha dado forma a mi compromiso con la gente

Soy Adriano Longhi Lara, y desde muy joven he sentido una vocación profunda por el servicio a las personas. Nací en la comuna de Las Condes, en una familia que me enseñó valores que hoy guían cada una de mis decisiones: la colaboración, la solidaridad, el respeto y el compromiso.

Creo en una política más cercana, que escuche y que actúe. Por eso, día a día trabajo por representar de la mejor forma posible a la sociedad chilena, entendiendo sus desafíos y buscando soluciones concretas. No ha sido un camino fácil, pero estoy convencido de que vale la pena.

Los valores que ves reflejados en mi página no son solo palabras: son principios que defiendo con convicción y que orientan mi forma de hacer las cosas, incluso en los momentos más difíciles.

Durante mi paso por 1° Medio tuve el honor de ser Presidente de Curso, una experiencia que reafirmó en mí el interés por representar y trabajar por los demás.

Desde entonces, he buscado mantener ese compromiso, con la convicción de que la política debe estar al servicio de las personas. Mi objetivo es seguir participando activamente en la construcción de un país que mejore la calidad de vida de todos, desde distintos espacios de responsabilidad pública.

Como muchos, tengo grandes sueños. Entre ellos, poder algún día aportar al país desde los más altos niveles de responsabilidad. Sin embargo, creo firmemente que ese camino se construye con trabajo, experiencia y cercanía real con las personas.

Por eso, entre mis metas más próximas está poder servir como Alcalde de mi querida comuna de Las Condes, así como también como Diputado —idealmente por el distrito 11—, contribuyendo desde espacios donde se pueden generar cambios concretos y medibles. Creo en una política activa, presente y comprometida, que no solo escuche, sino que también actúe.

Desde pequeño me he caracterizado por ser una persona formal y comprometida con lo que hago, asumiendo responsabilidades incluso cuando no era lo habitual para mi edad.

Asimismo, desarrollé tempranamente un interés por los asuntos públicos. Mientras muchos de mis compañeros se enfocaban en temas cotidianos, a mí me llamaban la atención el Congreso, el Gobierno y la contingencia nacional, lo que fue marcando mi vocación.

Hay cosas que no me son indiferentes: la injusticia, la falta de empatía, la falta de transparencia y de probidad, así como las evasivas o excusas cuando una autoridad comete errores.

Creo que puedo aportar desde la responsabilidad y el servicio, poniendo mi voz al servicio de las personas, trabajando con seriedad y ejerciendo un liderazgo cercano y comprometido.